1 mar 2010

OSCARS'2010: DESPEJANDO LAS EQUIS

Aunque hace tiempo que los Oscars dejaron de ser el barómetro de lo que es o deja de ser lo mejor del año cinematográfico, mantienen intacta sin embargo la cinefilia y las dosis necesarias de nostalgia como para pasar una noche en vela. Este año la pasaremos el próximo domingo 7 de Marzo y aunque las películas nominadas no estén en nuestras favoritas, aunque Kim Ok-Bin no desfile por la alfombra roja y Jacques Audiard no gane el Oscar a la Mejor Película en lengua no inglesa nos mantedremos despiertos, despejando las equis de nuestras quinielas.

La principal novedad de esta 82 edición es la ampliación de cinco a diez nominadas en la categoría de Mejor Película del año y que atendiendo a los títulos seleccionados parece obedecer a una táctica para reconciliar a público y académicos en lugar de venir propiciado por la calidad de las películas. Entre ellas encontramos títulos competitivos como la fantasía multimillonaria de James Cameron "Avatar", extravaganncias de autores como los Hermanos Coen (nominados por "Un Hombre Serio") o Quentin Tarantino ("Malditos Bastardos"), pequeñas joyas en bruto como la última locura de Pixar, "Up" y productos perfectamente olvidables como "Precious" de Lee Daniels o "The Blind Side" de John Lee Hancock con Sandra Bullock. Ante este panorama, que la cinta favorita para hacerse con el Oscar a la Mejor Película sea la parábola antibelicista "En Tierra De Hostil" de Kathryn Bigelow, con un presupuesto paupérrimo y que no ha visto nadie, no deja de ser una buena bofetada a los organizadores de esta edición, empeñados en recompensar al blockbuster aún a costa de desprestigiar la carrera hacia el Oscar con títulos como la mencionada cinta de Sandra Bullock.

Y es que, si nadie lo remedia "En Tierra Hostil (The Hurt Locker)", un film estrenado a principios de verano en 27 salas de Estados Unidos e incapaz de recuperar en la taquilla un presupuesto de 15 millones de dólares será la ganadora de la 82 edición de los Oscars de Hollywood. A nadie debería pillarle por sorpresa: hasta ahora lo ha ganado todo, a excepción de los Globos de Oro, lo último, el BAFTA de la Academia británica. Si lo hace, será la película menos taquillera de la historia de los Oscars en hacerse con el premio gordo de la noche (por delante de "Annie Hall", record que Woody Allen llevaba con orgullo desde 1977) y de paso pondrá los puntos sobre las ies a una industria obsesionada con los millones que está sumando "Avatar". Ironías sobre una ceremonia que se antoja escatológica, gruesa y con peluquín (si hemos de ser fieles al estilo de sus responsables, Adam Shankman, Alec Baldwin y el estiradísimo Steve Martin).

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