En "Cheri", Pfeiffer se reencuentra con el director y el guionista de "Las Amistades Peligrosas", magnífico folletín de alcoba cuyos laureles intentan resucitar, casi veinte años después. Sin embargo la cosa funciona solo a medias. El material que maneja Cristopher Hampton como adaptador de la obra de Collete carece de ingenio y la dirección de Stephen Frears es acomodada. La presencia de Michelle Pfeiffer en cambio dignifica el conjunto. Pfeiffer no oculta ni una sola de las arrugas que quieren asomar en su rostro o en sus manos. Asume como un animal herido los estragos del paso del tiempo. No se aferra en valde a la juventud vivida, ni disimula con colorete sus y tantos. Su pasión por Cheri, un adolescente andrógino y caprichoso, escenifica la necesidad de ser correspondida en lo único que no ha sido capaz de tener entre sus sábanas: el amor, por supuesto.
Secundada por una estupenda Kathy Bates, juntas tienen los momentos mas divertidos de la película y los diálogos mas chispeantes. Al resto del guión de Hampton le falta mezquindad, intriga y sexo y a Frears le condiciona y a la postre termina lastrando sus mejores intentos, la altura a la que Michelle Pfeiffer se cubre los pechos con la sabana. Como la Glenn Close al final de "Las Amistades Peligrosas", cuando mirando a cámara comienza a quitarse todas las capas de maquillaje del personaje que ha estado interpretando en el sinfin de intrigas y traiciones de la película, la Michelle Pfeiffer de "Cheri" se reconoce también en la mirada hundida y las arrugas que la surcan en ese espejo caprichoso y traicionero que es el ojo de la cámara de Frears. Y solo por ese plano, ya merece la pena.
Cheri se estrenó el día 29 de enero de 2010. Calificación: 4/10
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