24 feb 2010

EL PRECIO DE LA O+

El hombre, siempre temeroso de no reconocerse en su propio reflejo, ha inventado una serie de espejos deformantes de su propia realidad ya sea como atracción de feria o escenario de pruebas. El cine de ciencia-ficción y de terror ha sido campo de pruebas de todas aquellas ensoñaciones y perversiones que hemos sido capaz de imaginar y también un efectivo reflejo deformante de nuestra propia sociedad. Así, en la fantasía "Daybreakers" los hermanos Spierig imaginan un mundo gobernado por vampiros que perpetúan los comportamientos humanos salvo por un par de detalles: no pueden caminar a la luz del sol y se alimentan únicamente de sangre, preferiblemente humana. El problema es que a costa de desangrar a los no vampiros sin aranceles ni políticas de contención, éstos han comenzado a escasear haciendo que suban los precios de la O+.

Desde sus orígenes, el sci-fi y el cine de género ha sido vehículo para la propaganda anticomunista en los años cincuenta (vigilad los cielos), las utopias espaciales o futuros apocalípticos: mirad en lo que nos convertiremos si... Los futuros que muestran títulos como "Hijos de los Hombres", "Gattaca" o la reciente "The Road (La Carretera)", no son sino deformaciones de nuestro presente que nos ilustran las consecuencias de la deforestación, el descenso de la natalidad, el agotamiento de los recursos naturales o la privatización de su explotación. Este mismo año Neil Blomkamp realizaba una sutil pero muy efectiva reflexión sobre el apartheid y las nuevas formas de inmigración a partir de una (no) invasión alienígena en la capital de Sudafrica, Johannesburgo y en "Daybreakers" la sangre humana se convierte en algo mas valioso que el mismo petróleo en una suerte de alegoría vampírica en la cual no es difícil identificar los roles políticos y empresariales que rigen hoy día nuestra sociedad.

Los Hermanos Spierig, novatos en la arena hollywoodiense, explotan con eficacia la idea de partida (ese cambio de papeles donde los vampiros persiguen a los que no lo son) sin caer en el estereotipo de la cinta de acción al uso y potenciando el aspecto científico de la propuesta (la búsqueda de una fórmula para fabricar sangre artificial y la cura del vampirismo). Sus minutos finales, mostrando los límites a los que el hambre, la falta de cobertura social y el abandono puede llevar a la persona/ vampiro, se rebelan mas inquietantes cuando asimilas las similitudes con las imágenes que salpican los telediarios. Queda entonces el desconcierto, la indefensión ante una situación inimaginable (ese grupo de vampiros desorientados, reconvertidos a humanos, nada más y nada menos).

Daybreakers se estrena el próximo viernes en España. Calificación: 4/10

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